Curriculum

Puedo ensuciar la ropa
y hacer con trapos una pelota.
Perderme entre la gente
y hacer burbujas con detergente

Se esconder cosas rotas,
soy abogado de mi mascota,
inspector de juguetes
y soy piloto de barriletes

Yo trabajo de pibe y si Ud. lo pide
está a su servicio mi vocación
Yo tengo mucha experiencia
y en esta ciencia soy el mejor
si es lo que necesita
cuente conmigo, su servidor
porque mi trabajo es ser pibe
y nadie lo hace mejor que yo.


Sin que nadie sospeche
desaparezco el dulce de leche.
Colecciono cicatrices
y soy amigo de las lombrices

Si hay que asustar al gato
yo soy, seguro, su candidato.
Soy licenciado en berrinches
y soy experto en hacer bochinche.

Yo trabajo de pibe y si Ud. lo pide…

Tengo cien mil razones
para andar siempre sin pantalones.
Dejo todo tirado
y la luz prendida por todos lados

Soy técnico en melodramas
y guardo medias bajo la cama.
No me acuesto temprano
y toda la culpa es de mi hermano.

Yo trabajo de pibe y si Ud. lo pide… 


Pertenece al "Pequeño libro de poesías y canciones para niños que todavía no escribí"

Pomponito

Le di ojos de chocolate y voz de primavera.
Cabellos de amanecer temprano
Y dedos de mandarina.
Se ríe con la alegría de una cascada
Y duerme con la armonía de un nogal
Le puse manos translucidas
Y el sol anidó en el remanso de sus palmas.
Frágil como un capulí y sereno como un lago.
Danza como una espiga en otoño y se posa sobre una libélula.
Vuela.
Es lumbre y bruma y ombligo.
Aparece en mi almohada con la tibieza de un cuenco
Y me invita a acariciar sus alas de luna.
Arboleda.
Golondrina.
Cascabel.
Aljibe.
Soplé sus velas y no se alejó,
Nunca lo hará.
Se acurruca en mi regazo y se hace poesía.


Dejó De Llover


Dejó de llover.
La luz resbala desde mi paraguas
y se enrolla en tus pies.
Las gotas se hamacan suspendidas desde las marquesinas
La calle se llena de espejos.
Un trino lejano y azul quiebra la tarde.
Tiemblas.
Tu reflejo salta de un charco a otro,
por un instante fueron tu
y al otro fueron yo,
y ahora son cielo.
No falta tanto.


José Luis Ripa

Amiga Tierra

Del cielo bajó un cometa que andaba medio extraviado
Y le preguntó a mi tierra, amiga ¿que te ha pasado?
Y le preguntó a mi tierra, Chinita, ¿que anda pasando?

¿Por qué la cabeza gacha?, Se preocupaba su amigo
¿Por qué esos ojos tan tristes? ¿Por qué los brazos caídos?
¿Por qué los ojitos tristes? ¿Por qué los brazos caídos?

Ay! si pudiera, si nos dejara el sol
Saldríamos de la mano por el cielo vos y yo.
Ay! si pudiera, si nos dejara el sol
Daríamos un paseo pa’ olvidarnos del dolor

¿Qué le pasó a tus montes? ¿Dónde se fueron las flores?
¿Dónde están las mariposas? ¿Por qué hay tan pocos colores?
¿Dónde están las mariposas? ¿Por qué hay tan pocos colores?

Me acuerdo cuando era joven de mi reflejo en tus lagos
Tus interminables bosques y tu vestido de prados
Tus interminables bosques y tu vestido de prados

Quisiera volver a verte con la sonrisa en los ríos
El sonrojar de tus tardes y tu perfume de trigo
El sonrojar de tus tardes y tu perfume de trigo

Ay! si pudiera, si nos dejara el sol
Saldríamos de la mano por el cielo vos y yo.
Ay! si pudiera, si nos dejara el sol
Daríamos un paseo pa’ olvidarnos del dolor
Daríamos un paseo pa’ acordarnos del amor. 

Pertenece al "Pequeño libro de poesías y canciones para niños que todavía no escribí"

Pequeña Constelación


Anahí
Despeinada como las pléyades,
Sonriente como la vía láctea,
Con ojos de soles cristalinos 
Y eclipses de pupilas.
Mejillas de luna nueva
Y naríz de cometa rojo.
Atraviesa el patio como estrella fugaz,
Me abraza con sus auroras boreales
Y me llena de nebulosas multicolores. 
Su voz de lucero titila: 
-Hola tío!
-Hola pequeña constelación. 

  
 
Princesa Anahí

Pertenece al "Pequeño libro de poesías y canciones para niños que todavía no escribí"

Zamba De Las Manos



Hoy vengo con mis manos
A saludarte
Y el corazón en ellas pondré para cantarte.
Y el corazón en ellas pondré para cantarte.

Con las manos de mi madre
Cruzo avenidas
Y junto a las de mi padre también cruzo la vida.
Y junto a las de mi padre también cruzo la vida.

Yo no sé bien por qué pero me gusta
Que mis manos pequeñas duerman en tus manos juntas.

Manos que tocan bombos,
Rasgan guitarras.
Manos que dan caricias, manos que son palabras.
Manos que dan caricias, manos que son palabras.

Nuestras manos se juntan
Piden al cielo
Que esas manos que aplauden jamás nublen un sueño.
Que esas manos que aplauden jamás nublen un sueño.

Yo no sé bien por qué pero me gusta
Que mis manos pequeñas duerman en tus manos juntas. 

Pertenece al "Pequeño libro de poesías y canciones para niños que todavía no escribí"

Avioncitos De Papel Amarillo


El verano pasó
Y el sol de durmió
en la arboleda. 

El otoño llegó
con su lento pincel
de luz canela.

Avioncitos de papel amarillo
se van de paseo
con el viento
Y los arboles en las veredas se despeinan.

Como un atardecer
pinta con su pincel
hojitas secas.

Y el jazmín y el laurel
se disfrazan de miel
dorado y siesta.

Avioncitos de papel amarillo
se van de paseo
con el viento
Y los arboles en las veredas se despeinan.

Y me despeinan.

Volar!
Quiero volar en avioncitos de papel amarillo.
Volar!
Quiero volar en avioncitos de papel amarillo.

Pertenece al "Pequeño libro de poesías y canciones para niños que todavía no escribí"

Soy

No digo estas cosas
solo por matar el tiempo.

Sé que soy extenso
e intraducible.
Agudo e intermitente.
Pero también soy sereno
e irrepetible,
profundo e incansable.

Tengo fantasmas que me habitan
y soledades que me visitan.
Heridas abiertas,
cosquillas.

Soy diestro y siniestro.
Artesano y artista.
Nadie habla como yo,
ni mira, ni llora, ni canta como yo.
Ni huye, ni juega, ni ama.
Soy único.

Soy el centro que no puede haber
de un todo
infinitamente grande
e infinitamente pequeño.
Todo fluye de mí, y todo me
converge.

Soy hecho de antiguas moléculas
que antes fueron
volcanes y dinosaurios.
Fui nebulosa y estrella,
pulsar y galaxia.

Puedo morir pero no desaparecer.
Soy maravilloso e insignificante.
Y soy tuyo.


Párpados

Parpadeas.
El espejo te copia.

La noche aprovecha
la ausencia de tus ojos
y me dispara una galaxia.

Naufrago en una selva virgen
de estrellas niñas.

...un instante cede.

El látigo esmeralda
de tu iris acierta en mi pecho
con una última mirada.

Un chasquido anuncia
tu siguiente parpadeo.

Todo se nubla y te duermes.

Amo todo de ti
excepto a tus párpados.

Mi muerte dura lo que tu sueño.


Mujer Ante El Espejo, Patricio Esteve García

Manos

Deja que mis manos prueben nuevamente
Como ondula el valle en tu espalda.
Deja que te remonten y se hagan mariposas.
Que suden y labren en tu tierra.
Que sean puentes y cascadas.
Que precipiten, transgredan y reflejen.
Que sueñen, que vuelvan convertidas en ti.
Que me nieguen.

Estas mismas manos, las que aplauden, las que ayudan,
Las imperfectas, las mías.
Que robaron manzanas y tejieron promesas.
Las que sostuvieron tu esperanza en alto.
Con las que mis hijos cruzaron calles.
Estas manos que hoy tiemblan un poco.
Las que abandoné.

Paralelas y esdrújulas.
Pentagonales y efímeras.
Que odian cortar flores.
Que olvidaron rezar y suplican perdón .
Manos labriegas, llanuras, pantanos.
Mudas
Abusa de ellas, divídelas y bébelas.

Que ya no las quiero si no pueden tocarte.


¿Por qué Michuki?

EN 1968 nació en Buenos Aires el primer hijo del matrimonio de Ana Maria Samaniego y Jose Luis Ripa. Lo llamaron Jose Luis Ripa (era costumbre en familias de desendencia vasca que el primogénito llevara el nombre del padre) pero decirle "josesito" o "luisito" o "joseluisito" no les resultaba tan tierno y entre los diversos ruidos y vocablos inventados que hacian los padres para nombrarlo las palabras fueron pasando por "mi chiquito", "mi cuchi cuchi", "mi chuqui chuqui", "michicuchi" y asi de tantos "miskis", "cuschis" y "chiskis" terminó en "Michuki". En la actualidad Michuki tiene mas de 40 años, ya nadie lo nombra asi. Pero a veces extraña el apodo que el amor de sus padres fué creando casi sin querer, es entonces cuando se siente otra vez niño.
Michuki a los 15 dias de edad

Sagrario

No cierres tus ojos
porque me dejas
a oscuras.

Sirios de celofán
que en todo
reflejan tornasoles,
que me azotan
a cada parpadeo.

Ventanas de tu cuerpo.
Relámpagos.
No me hieras con ellos.

Emperadores acechando
desde tu sima.
Refugiados en tu rostro,
sagrario que los
complementa.

Armados con montañas.
Legión de luciérnagas,
invasores, diamantinos.

De color mañana,
y agua, y tarde,
y fuego.

Pero no son tus ojos
mágicos sino porque
son tuyos.

Son solo ojos sin ti,
como millones hay.
Ah! Pero en ti,
torrente de mares.
Delfín.
Son perlas inmaculadas
que me enseñan
cosas que
tu boca no dice.

Y hasta yo
tengo ojos,
lo sé porque
te han visto
y han venido
a contarme que
el dragón
que habita en los tuyos
los ha
sometido.

Jose Luis Ripa

¿Donde fueron las mariposas?


Cuando éramos  niños  tratábamos de atraparlas.
Corríamos y saltábamos  con un manojo de ramas en la mano.
Amarillas.
Con algo de descuido y algo más de ignorancia las poníamos en esos frascos gordos de aceitunas y le poníamos flores para que coman. 
Anaranjadas.
Queríamos  alcanzarlas a todas pero volaban alto y cambiaban de dirección rápidamente,  nos reíamos tanto que parecía que volábamos con ellas.
Azules.
Conocí a alguien que las ponía entre las hojas de una biblia, muy triste. La única hoja del libro escrita por Dios.
Verdes.
No vivíamos en plena capital, pero tampoco en el campo. Era una ciudad sin edificios con algunas calles de tierra y algunos terrenos baldíos.
Moradas.
La primavera nos saludaba con sus  guirnaldas vivas. A veces, confundida, alguna se posadas en nosotros y por un instante, éramos una flor.
Blancas. 
Temprano por las mañanas estaban más ocupadas libando y por las tardes hacían una fiesta de colores en mi jardín. Nos rodeaban. 
Marrones.
Tengo un  niño de 8 años y un pequeño de 4 y creo que vieron solo dos o tres mariposas en sus vidas. Solo dos o tres.  
Celestes.
Las cosas cambian con el tiempo, y parece que el pasado siempre fue mejor, pero las mariposas no, por favor,  no las mariposas! Que tengo que enseñarles a mis hijos a volar.




José Luis Ripa

Quise escribirte una canción

Quise escribirte, amor, una canción
me senté y elegí tu lapicera
y mil palabras se vistieron de vos,
como de flores y amor, la primavera.

Las perseguí buscando la mejor
las enredé, las perfumé con tu piel
quise escribirte, amor, una canción
pero ninguna vino a mi papel.

Hay tantas cosas que quiero decir
y nunca sé muy bien cómo empezar
descubro versos que antes escondí
abriendo el corazón de par en par.

Como expresar lo que has hecho por mí
es tan difícil confesarte lo que siento
no tengo nada para dar y sigo aquí
borroneando el renglón en cada intento.

Pero hay secretos que el alma ignora
que a la razón la tienen sin cuidado
que cuando más se ama, más se llora
que cuando más lo pienso, más te amo.

Vuelvo a tratar en mi hoja desgastada
le voy limpiando las espinas a esta rosa
pero parece que aún no he escrito nada
... y ya van seis estrofas.

Es que tu amor se lleva como estigma
grabado como un signo aquí, en el alma
no puede ser contado en estas líneas
y no puede exponerse con palabras.

Y me disculpo sin una explicación
traté de hacer lo que me pediste
tal vez no sea esta mi mejor canción
pero Dios sabe que es lo único que quise.

Quince Años En Tus Ojos

Hoy cumplen quince años tus ojos
Los mismos que miraron
En su primer día de vida
A un papá desdibujado.

Hoy también lo hacen tus manos
Aquellas que ganaron
Con crayones y acuarelas
Un “muy bien felicitado”

También cumplen quince tus labios
Los que nunca me contaron
Que príncipe dejó en ellos
el primer beso encantado.

Quince años en tu pelo
Que hoy relumbra delicado
Y que he visto tantas veces
Corto, largo... despeinado.

Es que no puedo creer
Que hace solo quince años
Un ángel bajó del cielo
Para jugar a mi lado.

Quince de reírnos mucho
Quince de llorar algo,
Quince de susurrarte
Mientras duermes: yo te amo.

Quince años de papá.
Y perdón si estoy llorando,
Los únicos quince años,
de mi vida, que importaron.



José Luis Ripa

Angelito Mío

Angelito lindo
Que vienes del cielo
Quédate conmigo
Porque tengo miedo.

Para que se alejen
Mis sueños más feos
Tómame en tus brazos
Mientras yo me duermo.

Guíame a una tierra
De cuentos y juegos.
Porque hoy he sido
Un niño muy bueno

Cuídame esta noche
Como siempre has hecho
Y que tus alas blancas
Abriguen mi lecho.

Angelito mío
Aunque no te veo
Quería decirte:
Yo también te quiero. 

Lo escribí para mis hijos, lo leíamos juntos cuando tenían miedo de dormir solos.
Pertenece al "Pequeño libro de poesías y canciones para niños que todavía no escribí".
 

Erase Una Vez

Erase una vez
Un señor inglés
Que tomaba el té
Con canapés

Yo le dije, Usted,

Que no escucha bien
Tiene que saber
Que yo soy francés.

Yo le digo “oui”

El me dice “yes”
Yo en la torre Eiffel
Y él en el Big Ben.

Y lo mismo es

Si fuera al revés
Si no me entendés
Lo diré otra vez.

Erase una vez

Un señor francés
Que tomaba el té
Con canapés

Yo le dije, Usted,

Que no escucha bien
Tiene que saber
Que yo soy inglés.

El me dice “oui”

Yo le digo “yes”
Él, la torre Eiffel
Y yo en el Big Ben.

Y lo mismo es

Si fuera al revés
Si no me entendés
Lo diré otra vez.

Erase una vez

Un señor inglés…



Pertenece al "Pequeño libro de poesías y canciones para niños que todavía no escribí"

En Una Tienda Muy Loca

En una tienda muy loca
Quiero comprar muchas cosas
Una bufanda de lata
Y un pantalón de baldosas

Voy a comprarle a mi tía
Un sombrero de sandía,
Unos aros de aceitunas
Y una cartera de espuma.

        Ay! ay! ay! 

        En una tienda muy loca
        Ay! ay! ay! 

        Quiero comprar muchas cosas

Voy a llevarle a mi abuelo
Anteojos de caramelo
Y unas almohadas con ruido
Por si se queda dormido.

Y para mi señorita
Un libro de galletitas
y esta canción a un amigo
Para que cante conmigo.

           Y pedir a cada segundo
           paz y alegría a todo el mundo.

Voy a poner un cometa
Atado a mi bicicleta
Y un árbol de chupetines
Para todos los jardines

A mi papá que es muy fuerte
Le llevo un beso con suerte
Y un collar de mariposas
A la mamá mas hermosa.

        Ay! ay! ay! 

        En una tienda muy loca
        Ay! ay! ay! 

        Quiero comprar muchas cosas


Pertenece al "Pequeño libro de poesías y canciones para niños que todavía no escribí"

Chamamé Moderno


Hay mama como te digo
No me gusta ir a dormir
Prefiero quedarme aquí
A cantar con mis amigos

Es por eso que hoy te pido
Por favor no te enojes 
Me voy derechito al nido
Cuando acabe el chamamé.

Yo lo canto como puedo
Se que igual te va a gustar
Porque a mi me gusta más
Que ganarle al videojuego

Es un chamamé moderno
Lo grabé en mp3
Lo posteamos en el facebook
Lo subimos a internet

          Chamamé, llamame ya!
          Llamame a mi celular.

Zapateamos con las manos
Y aplaudimos con los pies
“Yes, we like it” en ingles
“Piace molto” en italiano

Si venimos o si vamos
Siempre traigo el chamamé
Porque me hace sentir bien
Y es por eso que cantamos.

           Chamamé, llamame ya!
           Llamame a mi celular.

Pertenece al "Pequeño libro de poesías y canciones para niños que todavía no escribí"

El Ansia De Las Guillotinas

Ella vuela recorriendo todos los misterios
Entre rancios papeles viejos y malos cafés.
La húmeda pensión que habita huele a ceniceros
Y sus labios murieron con la foto en la pared.

Y los ojos de él, lentamente...

Sabe que no es la culpable de sus conmociones
Pero ya se esta cansando de mudar la piel.
Su conciencia descuidada orina en los rincones
Y se pinta las pupilas con un alfiler.

Y los ojos de él, lentamente...

En sus manos carga el ansia de las guillotinas
Tiene ojos de sufrir y dedos macramé
Su corteza sangra duelos entre mil letrinas
Y su alma gira sola en algún carrusel.

Y los ojos de él, lentamente... .

Sagrario


No cierres tus ojos
porque me dejas
a oscuras.

Sirios de celofán
que en todo
reflejan tornasoles,
que me azotan
a cada parpadeo.

Ventanas de tu cuerpo.
Relámpagos.
No me hieras con ellos.

Emperadores acechando
desde tu sima.
Refugiados en tu rostro,
sagrario que los
complementa.

Armados con montañas.
Legión de luciérnagas,
invasores, diamantinos.

De color mañana,
y agua, y tarde,
y fuego.

Pero no son tus ojos
mágicos sino porque
son tuyos.

Son solo ojos sin ti,
como millones hay.
Ah! Pero en ti,
torrente de mares.
Delfín.
Son perlas inmaculadas
que me enseñan
cosas que
tu boca no dice.

Y hasta yo
tengo ojos,
lo sé porque
te han visto
y han venido
a contarme que
el dragón
que habita en los tuyos
los ha
sometido.

La parte De Cielo Que Me Pertenece




Descalza, Néis,
descansa.
Los ojos ahogados
de cielo.

Mortaja de angustias.
Luz de plata.
¿Cómo no soñarte?.
Hecha de hojas.
Fundida en paisaje.
Roció.

Susurran a tu alrededor
los pinos.
Salpicado de lentejuelas,
el rió arrulla.
Pero tú no, tú callas. Insomne.
Muda de ansiedad.
Reflejo ebúrneo
de hipnotismo.

Perpetua.

¿Cómo esperas que te toque?
¿Cómo podría?

Mi mitad oscura, Néis...
Mi mitad oscura.

Ah! ¡La inconsciencia!
Donde soy vulnerable,
invernado, casi la noche.
Perseguido por días.
Y esta piel.
Y estos dedos,
los de recorrerte.
Reconocen
la multiplicada hoja
de tu piel.
En todo tú.
Amor de siempre.
Poeta luna,
mujer paisaje.




Diana Mudando

Desganada Diana
se enreda a una estrella
y cree que llegará a ser sol.

Bajo su pálida luz
desolados errantes
le niegan sus ojos.

Descuelga Diana, del cielo
su medianía.

Todos duermen hoy.

Ansiosamente muestra
la perla quebrada de tu vestido
y el brillo cansado de ser.

Múdate Diana a mi noche
que el sol se fundió
en las enredaderas.

Y aún aquí yo no entiendo a la luz.

Fotografía de Claudia Gomez Gaute

20 De Abril


La suave esencia
que encierra
tu piel tempestuosa
a disuelto mi voluntad
y me sometió
a la tuya.

Cuánto mas podré resistir
el ataque furioso
de la flor duplicada
en tus ojos?.

Cuando reverbera mi nombre
entre tus labios
me ahogo en silencio
hasta que el eco de tu vos
se extingue.

No vivo hasta
que el beso terso
de tu corazón
se estaca en el mío
sin abandonar tu pecho.
No existo, sino porque
tu mente me imagina.
No soy, sino porque
tú lo deseas.

Fui crucificado en tu cuerpo
y me resisto a resucitar.
Porque estoy ahora
en el limbo de tu alma,
más frágil que el duende
que habita en tu pelo,
rogando no me dejes
caer en el mundo,
ni me lleves al cielo.

Veneno De Una Lágrima Tuya

Recuerdo haber bebido el veneno
de una lágrima tuya.

Correr por las calles con las venas
teñidas de púrpura,
bajo el velo de
nubes ausentes.

Rasgando el espesor nocturno.
A través de los gases de escapes,
fuera de la lluvia paralela,
siguiendo un castigo.

Aturdido por un aullido senoidal,
Hipoacusia en los dedos,
Lentitud en mis sentidos,
Palidéz.

Soy permeable a tu silencio
y ya agoté los pecados.

Pero aún sigo aquí.
No pude alcanzarte.

Óleo De Ti


Lenta vasija de arena y sangre,
arcilla de tierra y hombre
bidimensional óleo de ti.

Allá donde esperas
alejándote de espaldas
como una sombra borrosa
sumergida en la neblina.

Silueta de zetas
desdibujada,
yéndote y
quedándote 
 sombra de carbón,
luz de tiza.

Creo sentir el frió de tu cuadro.
Deseo entrar en él
para protegerte. 

Indeleble. 
Asombrado de grises

Tanto tiempo colgado,
balanceado. Ladeado.
Tan detenido.

Opaca vida eterna de pincel.
Continuamente alejándote y nunca
distante.

Más cercana a mí que nadie.
¿Dónde huyes indiferente?
¿De que terrible dolor escapas
sin desviar el camino?

Te vas y estas siempre ahí.
Nunca nos vimos las caras,
mas somos tan parecidos
que nos conocemos.

Al contemplarte en silencio
espero que en un descuido de la razón
voltees para verme.

Luis Ripa
Caspar David Friedrich, Mujer bajo el sol de la mañana

Cuando Duermes

No sé si aún estás despierta
pero sigue así,
quieta.

Que hay tanta calma aquí
que puedo sentir
como danza el aire
a tu alrededor
y revela
tu contorno
con zumbidos
casi imperceptibles.

Penumbra,
y te desdibujas en las sombras.

Pero conozco
cada suave movimiento
que haces
cuando duermes
y sé exactamente
como estás,
como se arruga delicadamente
la seda bajo la textura
de tu piel,
y hasta la temperatura justa
de la sábana
en el hueco tibio
que dejó tu cuerpo
al girar.

Te he observado
tantas veces
que acepto el desafío
de tu ausencia
y aún así te veré.

Porque te has marcado
en mis pupilas
como el hierro vivo
en el cuero vivo.

Aún humean mis ojos
y puedo calcarte
donde sea,
donde sea.


Desnudo reclinado, Jean Francois Millet

Sueño Sueño (A Mi Mamá)


Por las noches el perfume del jazmín entraba por la ventana haciendo mas espeso el aire.
En penumbras, su mirada rebotaba intermitente en las paredes y a lo lejos, el ruido de las bocinas coreaban nanas suburbanas.
Se sintió cansada, entonces se durmió profundamente, y soñó que se dormía.
Abismalmente.
En la mas dominante oscuridad y el mas comprimido silencio.
En un sueño sueño se mezcló con el universo como en el mar el rocío.
Ya no puede despertar.
Ahora ve las cosas desde todos lados al mismo tiempo y puede oír cantar a las galaxias.
Extasiada de felicidad me lo cuenta mientras sueño.
Ya no quiere despertar.
Aunque a veces extraña la vigilia, desde acá puede mas que todo.
Ahora la sal en el mar es ella, y las penumbras, y las nanas lejanas, y el perfume del jazmín.


Ana dejó su sombra en cada espejo que encontró
Y cree que todo vale por amor.

A veces.

Ya sé, le gusta fingir
Que ya no quiere verme.
Sus ojos no quieren seguir
Y en cada jazmín
Ana se duerme.

Alto, mas alto que el sol.
Lejos, muy lejos estoy.

Ana confunde todo en su fantástico reloj.
Cuentas de agua fresca en cada flor.

Me dice:

Descuida, todo va a pasar.
Abrí todas las puertas.
No lloren tus ojos por mi,
Que en cada jazmín
Ana despierta.

Alto, mas alto que el sol.
Lejos, muy lejos estoy.





Jazmín un día de lluvia

Así Me Esperas

En las mañanas
estalla el prado bajo tus cejas.
Bajo tus cejas?
Así tus ojos...
Así me esperan.

Roja manzana
que sola muere, tibia y serena.
Tibia y serena?
Así tu boca...
Así me espera.

Inquietas ramas.
Trepa a mi cuerpo tu enredadera.
Enredaderas?
Así tus manos...
Así me esperan.

Como montañas
de trigo suave y piel canela.
Piel de canela?
Así tus senos...
Así me esperan.

Luna cansada.
Oculta playa, pálida arena.
Pálida arena?
Así tu vientre...
Así me espera.

Pequeña hada.
hecha de todas las cosas bellas.
de cosas bellas?
Así es tu cuerpo...
Así me esperas.

Luis J. Ripa

Libélulas

Durante años llovió mi cuerpo sobre tu cuerpo.
Acompañado por la luna.
Frágil y puro como un hipocampo, navegó tus aguas.
Tuvimos noches largas y lloramos paisajes enteros.
Mi amor, te extraño como a las libélulas.
Y cada vez que te alejas hiberna mi alma en una nube.



LAS POESIAS ESTAN DESORDENADAS, COMO MI CABEZA.