Veneno De Una Lágrima Tuya

Recuerdo haber bebido el veneno
de una lágrima tuya.

Correr por las calles con las venas
teñidas de púrpura,
bajo el velo de
nubes ausentes.

Rasgando el espesor nocturno.
A través de los gases de escapes,
fuera de la lluvia paralela,
siguiendo un castigo.

Aturdido por un aullido senoidal,
Hipoacusia en los dedos,
Lentitud en mis sentidos,
Palidéz.

Soy permeable a tu silencio
y ya agoté los pecados.

Pero aún sigo aquí.
No pude alcanzarte.

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LAS POESIAS ESTAN DESORDENADAS, COMO MI CABEZA.