solo por matar el tiempo.
Sé que soy extenso
e intraducible.
Agudo e intermitente.
Pero también soy sereno
e irrepetible,
profundo e incansable.
Tengo fantasmas que me habitan
y soledades que me visitan.
Heridas abiertas,
cosquillas.
Soy diestro y siniestro.
Artesano y artista.
Nadie habla como yo,
ni mira, ni llora, ni canta como yo.
Ni huye, ni juega, ni ama.
Soy único.
Soy el centro que no puede haber
de un todo
infinitamente grande
e infinitamente pequeño.
Todo fluye de mí, y todo me
converge.
Soy hecho de antiguas moléculas
que antes fueron
volcanes y dinosaurios.
Fui nebulosa y estrella,
pulsar y galaxia.
Puedo morir pero no desaparecer.
Soy maravilloso e insignificante.
Y soy tuyo.
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