Libélulas

Durante años llovió mi cuerpo sobre tu cuerpo.
Acompañado por la luna.
Frágil y puro como un hipocampo, navegó tus aguas.
Tuvimos noches largas y lloramos paisajes enteros.
Mi amor, te extraño como a las libélulas.
Y cada vez que te alejas hiberna mi alma en una nube.



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LAS POESIAS ESTAN DESORDENADAS, COMO MI CABEZA.