Descalza, Néis,
descansa.
Los ojos ahogados
de cielo.
descansa.
Los ojos ahogados
de cielo.
Mortaja de angustias.
Luz de plata.
¿Cómo no soñarte?.
Hecha de hojas.
Fundida en paisaje.
Roció.
Susurran a tu alrededor
los pinos.
Salpicado de lentejuelas,
el rió arrulla.
Pero tú no, tú callas. Insomne.
Muda de ansiedad.
Reflejo ebúrneo
de hipnotismo.
Perpetua.
¿Cómo esperas que te toque?
¿Cómo podría?
Mi mitad oscura, Néis...
Mi mitad oscura.
Ah! ¡La inconsciencia!
Donde soy vulnerable,
invernado, casi la noche.
Perseguido por días.
Y esta piel.
Y estos dedos,
los de recorrerte.
Reconocen
la multiplicada hoja
de tu piel.
En todo tú.
Amor de siempre.
Poeta luna,
mujer paisaje.
Perpetua.
¿Cómo esperas que te toque?
¿Cómo podría?
Mi mitad oscura, Néis...
Mi mitad oscura.
Ah! ¡La inconsciencia!
Donde soy vulnerable,
invernado, casi la noche.
Perseguido por días.
Y esta piel.
Y estos dedos,
los de recorrerte.
Reconocen
la multiplicada hoja
de tu piel.
En todo tú.
Amor de siempre.
Poeta luna,
mujer paisaje.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario