Ella vuela recorriendo todos los misterios
Entre rancios papeles viejos y malos cafés.
La húmeda pensión que habita huele a ceniceros
Y sus labios murieron con la foto en la pared.
Y los ojos de él, lentamente...
Sabe que no es la culpable de sus conmociones
Pero ya se esta cansando de mudar la piel.
Su conciencia descuidada orina en los rincones
Y se pinta las pupilas con un alfiler.
Y los ojos de él, lentamente...
En sus manos carga el ansia de las guillotinas
Tiene ojos de sufrir y dedos macramé
Su corteza sangra duelos entre mil letrinas
Y su alma gira sola en algún carrusel.
Y los ojos de él, lentamente... .
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