Pomponito

Le di ojos de chocolate y voz de primavera.
Cabellos de amanecer temprano
Y dedos de mandarina.
Se ríe con la alegría de una cascada
Y duerme con la armonía de un nogal
Le puse manos translucidas
Y el sol anidó en el remanso de sus palmas.
Frágil como un capulí y sereno como un lago.
Danza como una espiga en otoño y se posa sobre una libélula.
Vuela.
Es lumbre y bruma y ombligo.
Aparece en mi almohada con la tibieza de un cuenco
Y me invita a acariciar sus alas de luna.
Arboleda.
Golondrina.
Cascabel.
Aljibe.
Soplé sus velas y no se alejó,
Nunca lo hará.
Se acurruca en mi regazo y se hace poesía.


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LAS POESIAS ESTAN DESORDENADAS, COMO MI CABEZA.